viernes, 1 de mayo de 2015

25.- El valle del Ciloria, Valgañón y Zorraquín




Primavera en Valgañon
Hoy nos vamos pa la sierra. Más concretamente queremos ir a un pequeño valle lateral  atravesado por el río Ciloria que que desemboca en el Oja o Glera como quieran llamarle, a la altura de Ezcaray en la sierra de la Demanda. He estado aquí bastantes veces y he caminado por sus tierras pero me gustaría detenerme un poco más. En las otras ocasiones hemos venido aquí en fin de semana o en festivo cuando el gentío se mueve de un sitio a otro. Y principalmente veníamos a disfrutar de unos excelentemente buenos caparrones para lo que no es necesariamente obligatorio acudir a comedores de postín.
Hoy vamos a disfrutar de la tranquilidad de lo cotidiano y con el ajetreo del trabajo diario.
Llegamos pues a media mañana, y nos dirigimos a la Ermita de las Tres Fuentes. Dijeronme en cierta ocasión que si bebía agua de uno de los caños en una postura cuasimalabarista conseguiría novia. Cuestión un tanto imposible, dada mi edad y condición física preferí no darme una buena costalada y seguir como estaba.
Yo siempre la consideré como ermita y así aparece en libros y otros textos pero resulta que al parecer el pueblo primitivo estuvo ahí y luego se trasladó un poco más abajo a su emplazamiento actual. y por eso viene rotulada como iglesia paroquial.

Iglesia parroquial de las Tres Fuentes



En 1218  Fernando III rey de Castilla, junto a e su madre Berenguela  y el obispo Mauricio de Burgos, se acercan a la villa, les ha llegado la noticia de que la Virgen se ha aparecido a la pastora Inés en la dehesa, y colocan la primera piedra de la iglesia de Nuestra Señora de Tresfuentes. El 24 de noviembre de 1224 el Obispo Mauricio volvería para su consagración según consta en una inscripción en la fachada sur del templo que dice así: "CONSECRATA EST ECCLESIA EPI BURGUENSIS MAURICI DEI VII. MENSIS NOMBRIS ANNO CHRISTO MCCXXIIII"


Ermita de San Andrés


En la plaza central de la villa se encuentra la ermita de San Andrés la cual en su día fue patrocinada  y ayudada por Don Pedro Gonzalo del Río por entonces propietario de la llamada "casa grande" para convertirse en iglesia parroquial de la villa. Al final parece ser que se llegó a algún tipo de acuerdo según el cual el culto como parroquia se realizaba en verano en la parroquial de las Tres Fuentes y en invierno en la ermita de San Andrés.
Hasta nueve ermitas llegó a tener Valgañón.






La casa grande

La casa grande tuvo distintos usos además del de residencia de gente importante. Se utilizó como teatro, tienda e incluso como cuadras para el ganado.
 Dejamos la plaza con sus piedras de sillería de arenisca rojiza y veteada y nos dedicamos a callejear, eso sí tomando antes el cafelito de rigor.







Ya no suenan las campanas a tentenublo, no se si ya repararon las campanas rajadas de tanto repicar, dicen que se rajaron por tener la melena o yugo de hierro en vez de ser de madera y que las vibraciones las agrietaron.



Antiguo bar  "café, licores, y refrescos"

Brocal de un pozo









Parece ser por la documentación encontrada, que aquí se refugió una importante población de origen hebreo y que al parecer de la opinión de Don Julio Caro Baroja los llamados chuetes, aldeanos, podrían ser descendientes de estos. No olvidemos que en Mallorca se les llama chuetas.
En un documento fechado en Belorado el 16 de diciembre de 1303 se ordena a la Aljama de Valgañón, "que los judíos de este pueblo deben dar posada a los clérigos y justicias de la Villa, pues los judíos de esta Villa no les querían dar y así se manda bajo pena de destierro".

Chuetes
A Valgañon pertenece la aldea deshabitada de Anguta.
Anguta (Paca Sapena)

Bajamos luego a Zorraquín para ver su iglesia dedicada a San Esteban 
 



 El capitel representa la lapidación de San Esteban



 
Zorraquín recoge sus casas a un lado de la carretera. En lo más alto una antigua iglesia nos muestra en unos capiteles como Esteban su patrón fue lapidado. Un hermoso conjunto. 





La urbanización.

Al otro lado una de esas feas urbanizaciones que destacan sobre el paisaje precisamente por eso, por su desacuerdo con el medio natural. Y menos mal que la crisis paralizó un macroproyecto de campo de golf.

Lo malo es que tarde o temprano volverán a las andadas.








Zorraquín
Ezcaray
Ahora nos toca subir hasta Santa Bárbara, una ermita que domina todo el paisaje del  río Oja sobre Ezcaray
Tomamos un camino a la derecha y subimos hasta la ermita.



Zorraquín

 Y después de esta vistas ¿donde fuimos?
 Pues nos fuimos a dar cuenta de nuestra ración diaria de manduca, un rato de descanso, un café y a visitar otros lugares en este caso visita rápida a Ojacastro, ya le dedicaré una entrada, localizar Tondeluna, una aldea de Ojacastro y Santurde y Santurdejo.

Hasta la próxima.
Salú pa tós.



















miércoles, 22 de abril de 2015

24.- Carbón, olivos y almendros Préjano.



Calle de Préjano
Pues sí, después de andar de ruta por otras tierras volvemos a la Rioja Baja y tenía ganas de conocer Préjano. Había estado alguna vez de paso, visita fugaz, sin atenerme  a detalles. Préjano que en su día tuvo su riqueza en la minas de carbón, desde que en el día 6 de septiembre de 1609, nada menos que hace 400 años, en el cual se expide carta para que los justicias del reino permitiesen a Pedro de León y Juan Sanchez Vallejo beneficiasen una mina de carbón de piedra en término de esa villa.
Hubo quien afirmó algún siglo más tarde tras descubrir algo de mineral de hiero por la zona que ahí yacía un potencial minero de tal magnitud que haría posible la construcción de una "fábrica de hierro". Y se construyó un tren. Y llegaron a trabajar hasta 300 obreros.
Pero eso pasó, y se paró el tren y se cerraron las minas.

En sus tiempos también fue sede de una pujante industria textil que fue desapareciendo con la industrialización de su vecino Arnedo.


Junto al trujal

Préjano es a la vez monte y valle, al lado del curso del arroyo Ruesca tuvo su molino y en las terrazas de las laderas cultiva oro. De 24 kilates, y de paladar finísimo. Las muelas del trujal ruedan en los inviernos para extraer el jugo de las frutas de olivos centenarios.
El más antiguo trujal de la rioja que sigue en funcionamiento se encarga de ello, el jugo de las  aceitunas se decanta para sacar el mejor de los aceites.  



Trabajo duro la recogida de la oliva, trepar por laderas escarpadas hasta las terrazas, ordeñar los olivos con ganchera en las manos, con los hielos de la mañana y el cierzo soplando. Hoy quizá se haga con algo más de comodidad pero sigue siendo duro sacarle el fruto a estas tierras.


Una estampa de hace años  (pero no tantos) (Carlos Sieiro)
 En la zona de abajo sobre la terraza que hace de piedemonte entre el Cidacos y Peñalmonte los olivos se mezclan con los almendros, otro de los productos estrella de la zona. Millares de almendros florecen casi a la vez en las riberas del Cidacos desde la garganta de Arnedillo hasta Autol simulando una tenue y ligera  nevada.   










Torre antes de la restauración.

En la actualidad
Tiene  Préjano una altiva torre de defensa. Recuperada de la ruina y dedicada a usos más pacíficos domina el paisaje del valle medio del Cidacos vigilando además del valle las laderas de Cabimonteros y del Monte Isasa. 


Herce desde la torre de Préjano

Por aquí pasaron moros y cristianos, castellanos, navarros y aragoneses, todos querían tener a Préjano bajo su mando.
Porque desde aquí se controlaba el paso por el valle manteniendo contacto visual con la torre de Herce y el castillo de Arnedo.








Y por quí pasomos hoy nosotros para disfrutar de este pueblo. Le dimos un montón de vueltas al castillo, callejeamos entre sus casas remozadas. Un terremoto en 1817 de 200 casa solo dejó 26 en pie, fuimos en busca del Cristo de la Canal y seguimos río arriba para buscar una pequeña cascada que no llegamos a encontrar. Luego preguntamos y un lugareño avanzado en años nos explicó el camino.
Dos iglesias una en lo alto junto al castillo y otra en lo bajo y hasta 8 ermitas, alguna de ellas desaparecida. Y un crucero, monumental él, el Cristo dela Canal




Y era tanta la insistencia,
y en tan variada forma
en la que nos lo pedían
que fuimos a ver
al Cristo de la Canal







Buscamos el trujal, y al lado encontramos una enorme casona, propiedad en sus tiempos de algún acaudalado vecino, y subimos, y bajamos.
Y por aquí nos encontramos las consecuencias de la burbuja inmobiliaria


 



Y después de callejear nos fuimos. ¿Suponen a donde?  ¿A casa?, ni hablar. A buscar mas sitios pa podel contales más historias.

Hasta pronto

Salú pa tós.
Y pa´ilustrase y sabel un poco más.

 Prejano (Carlos Sieiro)

 Préjano (Paca Sapena)

viernes, 10 de abril de 2015

23.-En el valle verde. Ultzama (Navarra)




 Hoy nos vamos más para el norte, pero no muy lejos. Cerca de Pamplona entre los montes que separan las aguas cantábricas de las mediterráneas hay un valle encantado. Su escasa altitud y las lluvias a lo largo del año lo hacen permanecer verde prácticamente todo el año. Aquí vacas, ovejas y caballos pastan a mesa puesta en semilibertad. En la parte baja, más llana los pastos, en las laderas y cumbreras hayas y robles compiten por el terreno. Aquí la población está dispersada a lo largo de 14 concejos con una población total de menos de 2000 habitantes. Hoy como no andamos bien de tiempo daremos una vuelta para tantear el terreno y planificar una visita más a fondo.

Lantz
Aunque Lantz no forma parte administrativamente del Valle de Ulzama está situada al lado de este valle e incluso el río que lo cruza vierte sus aguas al Ultzama. Está a unos 25 Km de Pmplona por la N-121 dirección Irún. Hay que coger un desvío a la derecha que en un par de Km nos deja en el pueblo.








Añadir leyenda

Aquí la mayoría de las casas se alinean a lo largo de la calle principal siguiendo el esquema de las casas de uso ganadero. La parte baja para establo, el piso superior para la vivienda y el desván para almacenar forraje. El calor proporcionado por los animales más el calor aportado por la leña del hogar aliviaban los rigores del invierno. Aquí las nevadas son copiosas y abundantes a pesar de la baja altitud por la proximidad del mar. Los tejados presentan un alero muy pronunciado precisamente para proteger las fachadas de la lluvia.
Por aquí tuvo sus andanzas Miel Otxin, el bandido, protagonista del carnaval.

Carnaval de Lanz

Ahora nos encaminamos al Valle de Ultzama. 

Seguimos por la N-121 y a unos 5 km nos encontramos un cruce a la izquierda y tomamos dirección Arraiz.





Nos impresionan las dimensiones de las casas. Grandes fachadas e incluso alguna con escudo nobiliario. Las casas se ven muy cuidadas aunque como acaba de comenzar la primavera no se ve la abundancia de flores en las fachadas de otros lugares. Algunas de estas casas son anteriores al siglo XVIII
La población de Ultzama no existe como tal sino que el Valle de Ultzama es una unidad administrativa que forma un municipio de 14 concejos. 14 pequeñas poblaciones muy cercanas una de otra situadas en la parte baja del río Ulzama.
 Historia de Ultzama

 El primer lugar que encontramos es Arraitz. arraitz tiene dos barrios además del núcleo principal que distan poco más de un kilometro de este. Orkin y las Ventas






Detalle del campanario



La iglesia , situada en lo alto del pueblo está dedicada a Nª Señora de la Asunción.
Ahora, a principios de Abril los pastos se muestran en todo su esplendor y el ganado pasta en las parcelas. Algúnperro receloso se da la vuelta para ladrar detrás de la esquina haciendo que otros perros se sumen al coro canino. Recorremos el pueblo, cada casa es diferente, las calles tal y como estamos acostumbrados no existen, hay pequeñas plazas y callejas que unen una casa con otra. Abajo en la carretera la fuente.
 Arraitz-Orkin

Aquí todo son campos verdes y rebaños de vacas y ovejas pastando.
Seguimos la carretera y a un lado vemos como un polígono industrial. Son las antiguas instalaciones de una multinacional lechera que ahora albergan una empresa de postres lácteos. Entre ellos la sabrosa cuajada de oveja y quesos.
Vamos dejando a un lado de la carretera pequeños lugares Alcotz, Iraitzoz, Zenotz entre otros y llegamos a Lizaso.


Lizaso


 Lizaso tiene censados 161 habitantes y una iglesia dedicada a los Santos Simón y Judas emplazada en un alto, bajo ella sus grandes casonas nos podrían contar historias de cuando la Inquisición procesó a algunos de sus vecinos por brujería, de las correrías de Espoz y Mina en los inicios del siglo XIX, de las escaramuzas de los carlistas..... 
Hoy nos hablan del Bosque de Orgi, de recolección de setas y hongos, de turismo rural..... de problemas con la ganadería......



Bosque de Orgi

Lizaso

Lizaso



Desde Lizaso

Y desde aquí nos volvimos pa casa, que se nos hacía tarde.
Esperamos volver pronto.
Salú pa tós.



22.- Peroblasco y San Vicente de Munilla



Después de Pasar la mañana en Arnedillo decidimos completar la jornada visitando Peroblasco.  Muchas veces he pasado al lado de este pequeño pueblo, mas nunca había entrado a verlo. Es es una aldea de Munilla que entá encastrada dentro del término de Arnedillo. Cosas de la administración.



Puente de Peroblasco



Para llegar tenemos que pasar por un antiguo puente de piedra por el que solo puede pasar un coche a la vez. En la aldea viven actualmente unas 8 personas que van recuperando poco a poco lo que fue el pueblo, pero llegó a estar prácticamente despoblado.







El solar de la iglesia
 Recorremos las calles solitarias y vacías, algún perro gruñon nos salió al encuentro, y entablamos una pequeña conversación con uno de los lugareños. La torre no tiene campanas. Ni campanas, ni tarima, ni bancos. Se lo llevaron todo. Hasta las piedras. De hecho solo queda la pared que sostiene  el campanil, el resto es un solar.





Balconada



Una "calle"


Las calles de Peroblasco conservan su empedrado de cantos rodados que incluso forman alguna figura geométrica. Empinadas, sobre la colina rodeada por una curva del río Cidacos conservan su encanto, donde más de una pared sigue en pie como testigo, mudo observador el paso del tiempo.
El último saábado de julio por las chimeneas de Peroblasco sale el humo de colores mientras se toca música clásica.

Fiesta del humo


San Vicente de Munilla

Mi compañero me comenta que perdió las fotos de San Vicente de Munilla que sacamos hace unos meses. No hay problema como estamos a escasos diez kilómetros, subimos río arriba hasta el empalme de Munilla y a la entrada de esta población, de la que escribiremos otro día,  nos fuimos por un camino con fuerte subida hacia la cumbrera donde están los molinos eólicos.



 Kilometro y medio más arriba cogemos un desvío señalizado a la izquierda y vemos el pueblo en una ladera. El camino sin asfaltar no está mal de piso y el primer tramo es casi llano hasta llegar a un arroyo quer baja del monte. Después ataca un poco más fuerte la ladera hasta subir al pueblo.




Este lugar como Peroblasco y otras aldeas de Munilla quedó desierto por los años 60, no había pista, la fuerte subida por una senda a pie o con mulos para llevar provisiones  y las fuertes pendientes y aspereza de una tierra seca y pedregosa remataron la faena.
A finales de los 80 algunas casas fueron ocupadas por grupos de jóvenes de culturas alternativas que buscaban en pueblos abandonados un modo de vida diferente al de la capital. Tras sus mas y sus menos con los propietarios habitan aquí de forma permanente unas 8 personas.

 Dejamos el coche a la entrada y damos un paseo. Tan solo encontramos a dos personas, un joven que iba a dar un paseo con el perro y un hombre más entrado en años que estaba picando leña y que nos comentó que llebaba 20 años ahí, que hacía poco que se había desprendido alguna piedra de la torre y alguna otra cosa más para mantener un poco la conversación.
    
 El, siguió picando leña y nos fuimos hacia la plaza, o lo que quedaba de ella, lo que pudo ser una casa con soportales cuadrados, la fuente manando abundante, y un mural en forma de mosaico con el nombre "Plaza del sol".

 










La torre

 Después la iglesia, con medio campanario ya vencido, con alguna dovela del arco colgando y con más que evidente deterioro. Cualquier día caerá la dovela y arrastrará al resto del campanario. Y no quedará ni eso para el recuerdo.





















Al irnos encontramos este apuesto gallo y varias gallinas que nos dicen que aquí todavía queda algo de vida.


Para ver más
San Vicente de Munilla
San vicente de Munilla (video)
San Vicente de Munila (Paca Sapena)
San Vicente de Munilla (Marraco)

Hasta la próxima
Salú pa tós