miércoles, 24 de febrero de 2016

52,- Por las tierras altas de Soria. La Vega, Diustes y Yanguas






Pues sí, hoy que hace buen día vamos pa la sierra. Cogemos el coche con la intención de parar en el cajero y no han quitado los boliches, no se puede pasar. Bueno ya sacaremos perras en otro sitio. Total que seguimos carretera arriba y junto al cuartelillo aparece en medio de la carretera un guardia que nos indica que paremos. El guardia todo un mocetón nos pregunta a donde nos dirigimos. Pues a dar un paseo le respondo con naturalidad, ¿un paseo? Sí de aquí vamos a Lodosa, Arnedo, Enciso. Con cara de incredulidad nos dice: Pues se van a dar ustedes un largo paseo, Que tengan buen viaje. La cara de ioncredulidad tiene una explicación, íbamos en direccion contraria a Lodosa. No es que quisieramos mentirle sino que íbamos a la gasolinera para después tomar la variante.




Pues bien tomamos la ruta habitual cuando vamos hacia la Rioja Baja o hacia el Cidacos. Lodosa, Sartaguda, el Villar de Arnedo, Arnedo, Arnedillo hasta derivar la ruta a nuestro destino. Esta vez vamos a Yanguas, en las tierras altas de Soria, tras el Hayedo de Santiago y al este del Camero Viejo casi debajo de Piqueras. 
Después de echar el cafelito de media mañana, aparte de hacele un poco de hueco al café y a las pastillas pal reuma, o lo que sea, que no hace mas que tocame los pelendengues cuando llevo mucho rato de pie nos encaminamos río arriba. Al pasar por el alto del desvío vemos como la mole de la presa va tomando forma y que abajo queda todavía sin derruir el pueblo de Las Ruedas de Enciso,




Las Ruedas de Enciso



Último pueblo de la Rioja y que será derruído y engullido por las aguas cuando se termine la presa. Aún es posible acceder a él desde donde termina la carretera nueva, andando unos dos kilómetros río abajo se encuentra el pueblo. El coche hay que dejarlo ahí pues unas enormes piedras colocadas en la carretera impiden el paso.

Pero como somos como somos, nuestro primer destino es Yanguas pero recuerdo que hay un cruce a la derecha donde una pista forestal nos debe conducir a La Vega y a Lería dos lugares ertenecientes a la localidad de Yanguas (Soria).  De modo que tomamos la pista y la primera  sorpresa es lo empinado y retorcido de la pista que sube en zigzag por una empinada ladera.
Una vez cogida altura se suaviza la pendiente y nos encontramos con la sorpresa.



 
Pensabamos que el pueblo de La Vega estaba abandonado y resulta que hay muchos tejados nuevos. Y chimeneas humeando, luego hay gente.







Estamos en la comarca de las Tierras altas de Soria a medio camino entre Arnedo (La Rioja) y Soria capital. Aquí la tierra es áspera y empinada, el Río Cidacos baja encajonado entre peñas y encinares desde las tierras más cultivables de Yanguas. La Vega está a unos 1200 metros de altitud y la vida no es fácil en estas tierras donde los inviernos son crudos y la nieve deja los pueblos incomunicados.


La Vega

















 
Empezamos a callejear y nos encontramos con un señor trabajando en un portal. Se trata de Miguel Angel. Entablamos conversación y lo primero que nos advierte es que se trata de un lugar habitado, que nunca ha estado despoblado y que hay personas que tienen casa rehabilitada y vienen a temporadas. No tienen servicios pero si pagan contribución. Ángel vive todo el año aquí y niega absolutamente que el pueblo esté deshabitado. Junto con su mujer regenta una casa rural en Diustes a unos kilómetros de Yanguas.




 Ángel nos indica un poco los lugares de interés mientras oímos gritos y ladridos de perro. Estarán de cacería. nos dice que no tiene noticia de que hubiera batida ese día pero por el jaleo parece que sí. No oímos ni un solo tiro.


La casa de Ángel
El origen de la mayoría de estas poblaciones serranas parece estar en el establecimiento de pastores provenientes de la zona de Navarra, no afirmo nada como cierto, sino como posibilidad, que debido al alto valor de la lana hacían rentable económicamente habitar estas duras tierras de altura donde trasladarse no es fácil debido a la abrupta forma del terreno.
Posteriormernte haciendo otra entrada he redescubierto este tema. A la zona de la Cordillera Ibérica entre la sierra de la Demanda
y el Moncayo, o sea las tierras altas entre los valles del Ebro y el Duero se conocían por el nombre de Idoubeda, que la habitaban unos pueblos a los que llamaban pelendones de origen celtíbero y que ya desde aquellos remotos tiempos este abrupto terreno era utilizado para criar ovejas  por ser el terreno más apto para ello.





 
Vemos que hay casas recientemente rehabilitadas y paseamos por lo que en su día sería la calle real o calle mayor. Es frecuente por esta zona la denominación como calle real de la calle principal de la población. 









 Las casas se orientan al sol a lo largo de la ladera. La construcción es de piedra seca, directamente asentadas las piedras sobre la roca.




¿Para qué servirán?


 En algunas ventanas observamos, si mal no recuerdo también vi algo así en Las Ruedas de Enciso, en las ventanas, unas piedras planas que sobresalen de la pared.  Supongo que servirían para dejar algo a secar al sol o para dejar cosas "al sereno" por la noche. Ya intentaré enterarme.




 


  





En esta casa encontramos a Angel que la está rehabilitando.







Fuimos callejeando hasta salir a la parte de arriba donde estaban las eras. Un poco más arriba volvimos al camino donde habíamos dejado al coche.









Pensábamos subir al pueblo de Lería, éste sí que nos certificó Miguel Angel que estaba abandonado. No nos recomendó subir con nuestro coche porque el camino está peor  que este y podríamos tener problemas. Y andando está un poco lejos, unos 5 km del cruce. Optamos por dejarlo para mejores tiempos y nos dirigimos a Diustes.



 Algo de historia de La Vega



Lería






 Lería
 San Caprás
Lería (pueblo social)

 A ver si por primavera podemos acercarnos por ahí



Ortofoto de la zona. Claramente se aprecia la orografía accidentada del lugar

Diustes se encuentra a 9 Km de Yanguas pero adminstrativamente pertenece  al ayuntamiento de Villar del Río. En Yanguas tomamos una carretera comarcal que acaba en el pueblo. La carretera sube despacio hasta alcanzar los 1050 metros de altitud y a su paso dejamos atrás tres  pueblos abandonados, La Mata queda a un par de Km de al carretera y por Camporredondo y Vellosillo pasamos justo al lado.



Segun nos cuenta la Wikipedia en Diustes tan solo hay cinco habitantes, supongo que serán los censados, porque nos dio la impresión de que estaría más poblado.

Estas tierras a partir de Yanguas se abren hacia el sur formando una hoya donde se juntan todos los arroyos que dan lugar al río Cidacos que se marcha por el angosto desfiladero hacia Enciso y Arnedillo. Carretera, y río encajados entre las montañas se acompañan durante largos kilómetros. lo que no se es como los romanos fueron capaces de abrir una vía desde Calahorra hasta Numancia a través de estos parajes. Ya en la Edad Media estos parajes pasaron a  propiedad de los Condes de Aguilar que poseían la mayor parte de la comarca, hasta la abolición de los señoríos y la formación de las provincias de Burgos, Logroño y Soria.

Así que llegamos allá  e intentamos llegar hasta la casa de Eusebio y Vicenta, la casa rural que regenta la esposa de  Angel.

 No tardamos en encontrar el indicador.
Pero como somos especialistas en perdernos por los pueblos pequeños seguimos el camino adelante hasta salir del pueblo. y no la encontramos, vuelta atrás y claro, no habíamos visto el cartel que nos desviaba en un pequeño puente.






Y claro está que la encontramos.
Somos unos hachas.











Por Diuste pasan dos arroyos que vienen de las cumbres de Monte Real, el río Hostaza y el río del Valle que son cruzados por unos pequeños puentes de piedra.









La casa de Eusebio y Vicenta
















Fuimos callejeando por las calles solitarias y como iba siendo hora de comer  nos bajamos hacia Yanguas. A este pueblo le dedicaremos otra entrada para no alargar mucho esta.







La casa de Eusebio y Vicenta (Diustes)

Hasta la próxima
Salú pa tós
































































 

domingo, 6 de diciembre de 2015

51.- La procesión del humo Arnedillo.



Dicen las historias que allá por el año mil ochocientos y no se cuantos la población de Arnedillo sufrió una epidemia de viruela que causó gran motandad. En aquella época la enfermedad hacía estragos entre la población dejando graves secuelas. Ante tal epidemia los arnedillanos decidieron además de realizar rogativas quemar romero y otras hierbas aromáticas para ahuyentar la enfermedad. Pero además colocaron velas en las siete ermitas del municipio considerando que nombrarían patrón protector a aquél que más le durase la vela, dicho deotra manera al que se le apagara la vela el último.
El santo afortunado fue San Andrés.
San Andrés tiene la ermita al otro lado del río un poco más arriba del cementerio y desde ahí vigila y protege al pueblo asentado en el carasol.

Los arnedillanos en agradecimiento sacan al santo en procesión el último domingo de noviembre por unas calles muy estrechas donde a la puerta de muchas casas se encienden hogueras de romero, enebro (grojo) y tomillo humedecidos para que no ardan y produzcan mucho humo. A veces el humo es tan espeso que pienso que de poder hablar el santo protestaría. Una vez terminada la procesión se celebra la misa y a la salida se ofrecen ramitos de romero bendecidos para llevar a casa. Supongo que a cambio de un pequeño óbolo o donativo.

Añadir leyenda



 


Añadir leyenda


 



Aquí alguno tuvo la "santa intención" de proteger a los que estaban en misa y los ahumó. Y de que forma.


Lo mejor de la jornada


 Y como estuve sacando las fotos desde fuera del pueblo me perdí la procesión, no se puede estar en misa y repicando, dicen por aquí. Pero no se preocupen, les enlazo a las fotos que publicó el diario La Rioja.

 Reportaje de La Rioja

Rioja turismo
Y ya sabéis hasta la próxima
Salú pa tós.

domingo, 29 de noviembre de 2015

49.- Por el valle de Ocón I La Villa, Santa Lucía y Pipaona


La sierra de la Hez al fondo. Sobre el cerro, Ausejo


En 1766 según Bernardo Martinez de Aldama se llamaba Sierra Laez

 El Valle de Ocón queda en el piedemonte norte de Cabimonteros o sierra La Hez. Parece ser que algún topógrafo ilustrado bautizó así a esta sierra que anteriormente se escribía sierra Laez, to junto y sin H. Cuando preguntó por el nombre se la puso y se quedó más tranquilo que cuando plantó el mojón. Por ahí se refieren a la anécdota como  ´La cagada del topógrafo´;

En 1826 se llamaba Sierra Laez


Añadir leyenda

   Este valle drena la ladera norte de esta sierra en arroyos que prácticamente se secan en verano; está compuesto por los pueblos de La Villa, Los Molinos, Las Ruedas, Aldealobos, Santa Lucía y Pipaona, todos ellos con el apellido de Ocón. También el despoblado de Oteruelo al lado de Las Ruedas. En su día también formaron parte las localidades de Galilea, El Redal y Corera que se independizaron hace muchos años. Geográficamente también pertenecerían a este valle Ausejo y Alcanadre.
Ya estuvimos por aquí al principio del verano pero una circunstancia nos truncó el viaje, al meternos por un camino para entrar a Oteruelo se me atoró el coche en unos grijos que habían echado en el camino y dejamos el viaje a la mitad. Con paciencia y la ayuda de un pastor que andaba por allí conseguímos salir del entuerto y dejamos el resto para ver otro día.
Hoy vamos a completar el viaje y habrá comentarios y fotos de ambos.



Castillo de Ocón desde Ausejo




En primer lugar nos dirigimos al pueblo más alto del valle, La Villa como le llaman entre ellos. Está situado a 910 m de altitud en la ladera de un cerro en cuya cima hay un castillo que domina con la vista todo el valle.




La villa de Ocón


La villa desde la ermta de San Juan. Al fondo el castillo.

Llegamos a la villa  y dejamos el coche en una pequeña zona plana. Primero fuimos a la ermita de San Juan que se encuentra arruinada. Algún día la intentaron remozar pero al final se vino abajo, solo quedan las paredes y el arco de entrada de lo que en su día fue una ermita románica. Desde allí sacamos alguna foto














Después callejeamos un poco por la zona de las bodegas hasta llegar a la iglesia. La llaman de San Miguel.







Iglesia de San Miguel
 
Poderosos contrafuertes


 Y subimos más arriba, hasta la iglesia vieja o la primera que se construyó. Sus ruinas se alzan desafíantes al tiempo y a las inclemencias. poderosos contrafuertes la ayudan a mantenerse en pie.

Iglesia de Snta María








  Aprendamos un poquico más.
La Villa de Ocón
La Villa De Ocón (rioja turismo)
La Villa de Ocón (Paca Sapena)

Ahora vamos a bajar hacia Santa Lucía. Hay un camino bastante empinado por detrás de la Villa que utilizan los que realizan la marcha o vuelta a los pueblos de Ocón en  primavera. Esun camino bastante empinado que en un par de kilómtros te pone en Santa Lucía bajando unos 150 metros. Nosotros cogemos el coche y damos la vuelta por la carretera.


Santa Lucía
 Santa Lucía es un pueblo pequeño, poco más de 50 habitantes lo habitan, personas mayores y los que en su día no se trasladaron a la capital, aunque algunos vuelven los fines de semana.
En Agosto se celebra el día de la molienda y se realiza una representación artística llamada Arte en la Tierra cuyas obras se realizan y dejan a la imperie hasta que la propia naturaleza acabe con ellas.
Como de costumbre no falta algún vecino que se da a la charla tranquila y nos comenta cosa y anécdotas del pueblo.


Cosechadora "AJURIA"  en Santa Lucía.


















Santa Lucía


Molino de Viento


Cosechadora


¿Aventadora?



Hermoso gallo

Y hermoso pavo










 
Arte en la tierra (Paca Sapena)
Santa Lucía (Paca Sapena)

 Dejamos atrás el molino harinero y nos dirigimos hacia Pipaona.
Piapona, lo mismo que los otros lugares del valle tiene pocos habitantes. Es lunes y hay bullicio de trabajadores, por un lado están bacheando la carretera y por otro están haciendo algo en la alameda. aquí en verano se tiene que estar en la gloria, arboles crecidos, frescor y tras bajar una rampa el pozo.
El pozo de Pipaona


Una instalación hostelera sirve refrescos en verano pero hoy está cerrada. Estamos fuera de temporada. nos dirigimos a la plaza al bar y como es lunes, pues no hay café por descanso semanal. Ajo, aceite y agua de la fuente. Castigados con abstinencia de café. Ya encontraremos otro lugar. De momento callejeamos y tomamaos alguna foto. Hablamos con un vecino, es un hombre mayor y noto que tiene cierta dificultad al respirar, preferimos no fatigarle con nuestra conversación y nos despedimos, Bueno... Que tenga buen día.

Cuando visitas pueblos pequeños sueles encontrarte con sorpresas en este caso un cartel de promoción turística que nos indica que cerca de aquí, a mitad de camino entre Pipaona y Corera hay unas ruinas romanas, se trata de las ruinas de Parpalinas, un asentamiento tardoromano. No hace falta ser muy lince para darse cuenta de que los romanos se instalaban allá donde había riqueza, en este caso agrícola.

Parpalinas   

La iglesia
























Pipaona de Ocón (Paca Sapena)

Como le entrada se va alargando divido el recorrido en dos partes en otra entrada vermos los otro tres pueblos Los Molinos, Aldealobos, Las Ruedas y el despoblado de Oteruelo.

Hasta la próxima.

Salú pa tós y toas.