viernes, 5 de agosto de 2016

63.- Los monjes viajeros. Monasterio de Rioseco




El Ebro debajo del monasterio. 





El monasterio desde la presa en el Ebro


Vista aérea del conjunto del monasterio

Esta entrada está dedicada a tos aquellos voluntarios que han hecho posible con su esfuerzo que nosotros hayamos podido disfrutar de la monumentalidad de este lugar.

Dicen los que saben de historia que allá por el año 910 un Duque de Aquitania, territorio francés sitúado de Burdeos p´al sur pa que nos entendamos, donó al papado una lugar llamado Cluny para formar un monasterio. Como nadie da nada por nada, ni siquiera a la Iglesia, pretendía conseguir la protección del papado ya que su poder no parecía ser mucho. Los monasterios se regían por las normas benedictinas pero eran los señores quienes realmente los gobernaban  hacían generosas donaciones para salvar sus almas pero a su vez nombraban abades, generalmente de la familia  y.controlaban la riqueza de los monasterios. la orden intenta combatir los "vicios" de la iglesia,  como la simonía "compra de cargos ecclesiásticos" y el nicolaísmo," matrimonio o amancebamiento de clérigos"  La fundación de Cluny revoluciona ese mundo al imponer una norma de obligado cumplimiento, El abad ha de ser nombrado por los monjes, no por el señor feudal. Cluny se fue expandiendo. La orden llegó a tener bajo su regla a más de 10.000 monjes. Con el tiempo los nobles consiguiero de nuevo el dominio del gobierno de los monasterios y aparecen discrepancias. La orden manejaba una riqueza inmensa,  Pero con el tiempo las costumbres de los monjes se relajan y ese poder se va desmoronando. Aparece una nueva orden, los cistercienses.


 Dirigidos por Bernardo de Claraval van fundando abadías y monasterios por toda Europa. Su lema volver a la austeridad y el trabajo como forma de vida evitando los lujos y riquezas que habían llegado a acumular los grandes prioratos y abadías.y para distiguirse de los cluniacenses utilizan una cogulla blanca con el escapulario negro, son llamados por eso monjes blancos. Más tarde sucederá lo mismo con estos hasta que pestes y guerras arruinen los monasterios  pero eso es ya otra historia.....

Habíamos quedado para hacer la visita a las 12 pero hemos llegado con bastante adelanto. Al poco rato de coger en Incinillas la carretera de Manzanedo  llegamos al lugar y aparcamos en unos huecos al lado de la carretera.



El lugar está bien señalizado,  Tan solo tenemos que tomar una especie de calzada y subir unos 200 metros


Poco a poco van apareciendo las ruinas entre maleza, se oyen las desbrozadoras que los voluntarios manejan tratando de limpiar el lugar.




 














 
 Seguimos hacia arriba hasta encontrar una empinada escalera




Y frente a ella la puerta de entrada





Para acceder al interior.  

Como andamos bien de tiempo preguntamos y nos dicen que esperemos y que como la visita es libre podemos husmear hata que venga la guía. Estamos en la zona de la iglesia, que todavía conserva la cubierta  el ambiente es sombrío, la piedra muestra un tono ennegrecido y alguna columna muestra un verdín de nusgos. 




 En el suelo una serie de sepulturas que han sido levantadas para investigar, varias a pie de altar, que se supone serán de abades, a un lateral el suelo enlosado indica que son tumbas y en lateral izquierdo del altar dos tapas labradas, una de ellas sobre el acceso a una cripta,  pertenecerían a personas de la nobleza o con cierto rango social . 



Rosa, la guía nos explica  con detalle la historia de este monasterio.  Y por que le llaman viajeros a estos monjes.

Primer emplazamiento Quintanajuar
Su primer emplazamiento estuvo en Quintanajuar, hoy aldea deshabitada entre Cernégula y Masa.
En 1135, el rey Alfonso VII “el emperador” entregó el monasterio de Quintanajuar al monje Cristóbal, sobre el que los estudiosos no se ponen de acuerdo en si  era ya un “monje blanco”.
Este monasterio tenía extensas posesiones en la zona del Páramo de Masa y otras zonas limítrofes. EL rey alfonso VIII les hace donaciones para que se trasladen a San Cipriano Montes de Oca,  por donde entonces estaba la frontera castellana  con el reino de Navarra. Se supone por el nombre que debe estar en la zona de Villafranca Montes de Oca cerca de Belorado.Aquí llegan en 1184, pero siguen conservando los bienes del monasterio de Quintanajuar. Al parecer o no les gustó la zona o por otros motivos de disputa territorial no debieron estar mucho tiempo aquí.  De este monasterio hay muchas referencias pero no se sabe con exactitud su verdadero emplazamiento.Se supone por el nombre que debe estar en la zona de Villafranca Montes de Oca cerca de Belorado. De todos modos no parece que fueran instalaciones del tipo de las de Ríoseco pues hubieran dejado bastantes restos. Y de hecho nos hemos ya hemos visto más de una vez restos de monasterios del tamaño de pequeñas ermitas.



 Madoz lo menciona, como priorato de Bernardos, pero sin dar detalle
alguno. A mi querido amigo, el ilustre historiador D. Julián García y Sainz
de Baranda, debo los datos que a continuación consigno:
«Antes de pertenecer a Quintanajuar fu d donada esta granja por el
rey Alfonso VII en era 1164 X calendas noviembre a García Garciez «ipsan
Villam Cenneira«.
García Garciez y su esposa Urraca donaron a Martín Abad, de Quintanajuar,
esta granja «donus Cernera perpetum amore Deis en VI jdus
noviembre Era de 1214 (1178).
La propiedad del Monasterio de Quintanajuar en Cendrera se incrementó
por venta de varias heredades hecha por Miguel Fernández, de
Rioseras, al abad Romero en Era 1217 (1179).
Más tarde hubo otra venta hecha por Pedro Salvadores al Abad Martín
de San Cipriano Montes de Oca, de unas tierras en Cendrera. Era 1124
y otras en el mismo ario y al mismo Abad por María Michades y su esposo.
En Era de 1217 García Alvaro vendió al Abad Antonio de San Cipriano
las partes de un molino en Cendrera.
De los documentos anteriores se deduce que a virtud de la donación
de García Garciez y su esposa al monasterio de Quintanajuar la granja de
Cenneira (Cendrera) pasa a pertenecer al monasterio citado (1176).
Esta granja, al fundirse el monasterio de Quintanajuar en el de San
Cipriano de Montes de Oca, se incluyó entre los bienes de este monasterio (1196)


 Y al durar poco la comunidad en San Cipriano por el clima duro,
pasó todo ello, comunidad y bienes, a depender del Monasterio de Rioseco
de Bernardos (1235).



 Ver fuente El puñal romano de Sotopalacios
 J Luis Monteverde - ‎1957
 
 Ver fuente Don Mauricio obispo de Burgos
J.L Monteverde 1967
A su vez ya sea por medio de donaciones o por compra se van haciendo con terrenos y otros bienes en el valle de Manzanedo.  En 1204 se mudan a Rioseco,  por su cuenta, sin comunicárselo a sus superiores, Capítulo General de la Orden y  disgustando al rey, consecuencia, el Abad fue destituído. Y viendo fechas resulta que en San Cipriano estuvieron tan solo 20 años.



 Para complicar más el asunto no fue en el actual emplazamiento donde se instalaron sino junto a un arroyo cercano a Fuente Humorera que vierte sus aguas al Ebro, pero este terreno es propiedad de los Velasco, poderosa familia y señores de Medina del Pomar. El terreno se compra a los Velasco y con la disculpa de una inundación que arruinó el monasterio se trasladan al lugar actual, unos tres km más al sur, con todos los beneplácitos, incluído el del capítulo general en 1236.  Y éste será su emplazamiento definitivo.



Un monasterio en la Edad Media era una entidad económica de una importancia enorme. Con unas funciones bien definidas, reglamentadas y estratificadas no todos se  dedicaban a rezar y a copiar manuscritos, eso lo hacían solo los monjes oradores, o rezadores, que en nuestro caso serían de unos 25 o 30 de una comunidad de unos 100.  El resto eran los llamados conversos o legos que se ocupaban del trabajo cotidiano en granjas, molinos y otras dependencias monásticas  y los novicios o aspirantes a monjes.

Las dependencias monásticas separaban a los monjes de  los legos y de "visitantes" o ajenos al monasterio que se alojaban el la hospedería o en el hospital para enfermos pobres. Además se daba alimento y ropa a los indigentes. Las familias que trabajaban en las distintas dependencias abaciales se alojaban fuera del monasterio.

La administración de una abadía era bastante compleja. De la abadía dependían enormes cantidades de terreno cultivable, de pastos y de bosque del que había que administrar rentas y pechas. Y fincas y posesiones alejadas del  monasterio como  granjas con uno o varios monjes al cargo. Su patrimonio se acrecentaba mediante compras y donaciones, estas a veces muy alejadadas de la sede de la abadía. Además los pleitos por los pastos, la leña y derechos de paso eran continuos. La documentación conservada de estos pleitos es una verdadera fuente de datos para los estudiosos del tema.
Los monjes además de las tierras donde cultivaban trigo, vid y lino entre principalmente, eran propietarios de rebaños de ovejas, y otros animales que pastaban en sus bosques-  
 
Fuera del convento se encontraban las familias que trabajaban en las granjas, ventas, molinos, y batanes.
Las granjas, molinos, batanes y ventas que formaban el coto redondo del monasterio de Rioseco eran: las ventas de los Hocinos y Manzanedillo, los molinos de Congosto, Bailera, Tollo y Cueva de Manzanedo, parte del pueblo de Remolino y las granjas de La Helechosa, San Cristóbal, Retuerto, Robledo, Fuente Humorera y Casabal.

Además poseían terrenos y granjas en las antiguas ubicaciones del monasterio, Quintanajuar y San Cipriano Montes de Oca
Posesiones del monasterio de Rioseco (PDF)
 Historia del monasterio de Rioseco (El Cister Ibérico)

El monasterio tuvo sus épocas de esplendor y de decadencia a lo largo de varios siglos, pestes, decdencia del poder del Císter, evolución de la sociedad, marcaron los cambios en el monasterio.
















 Los claustros actuales, de los que solo queda una estructura o esqueleto, se debieron construir en el siglo XVII sustituyendo a los antiguos.


Declive y fin de la ocupación del monasterio 

El  siglo XIX será el que marque el declive total y el abandono de las instalaciones monásticas. .
En 1809 durante la Guerra de la Independencia se produce la primera desamortización decretada por José Bonaparte ,con la consiguiente expulsión de los monjes del monasterio y deterioro del monaterio y rapiña de bienes. La comunidad regresa  en 1814 recuperando los edificios y bienes salvados de la rapiña.
Un decreto del 1 de octubre de 1820 ordena la extición de las órdenes monacales y los bienes del monasterio son subastadoe en mayo de 1821. El alto coste de mantenimiento del monasterio y su escas utilidad, además de las condiciones económicas de la venta hicieron esta imposible. Por tanto los monjes vuelven  al monasterio en 1823. Será la desamortización de Mendizabal en 1825 la que dará el tiro de gracia al monasterio tras 700 años de actividad.
La subasta del monasterio quedó desierta, solo los molinos se vendieron mas o menos bien. Al final  fue pasando por varias manos, la ültima la de la famila Arquiaga que la donó al Arzobispado de Burgos en 1953. La iglesia mantuvo el culto hasta los años 60 del siglo XX. La celebración de una boda en 1964 fue uno de los últimos actos. A partir de los años 70 ya quedó abandonada iniciándose un proyecto de recuperación en 2008 mediante acciones de voluntariado.

Francisco de Arquiaga (7merindades)

La visita
Rosa, nuestra guía nos conduce a través de las distintas dependencias del conjunto monástico. En primer lugar la iglesia, unico elemento del monaterio original y  que ha conservado la estructura y techumbre. Sobria y con poquísima decoración, como corresponde al estilo cisterciense, con una serie de tumbas en el suelo, unas delante del altar, probablemente correspondientes a abades, y en otras zonas a un lateral que podrían ser de monjes, y dos tumbas labradas, que serían de nobles. El edificio aunque se conserva tiene muchos problemas de humedad pues se observa la presencia de  musgos en alguna de las columnas.
El coro queda elevado sobre el resto debido a una capa de roca que no fue excavada.
Salimos al claustro y vamos recorriendo las distintas dependencias, sala capitular,  la cilla o almacén donde se guardaban grano, vino y otros víveres, las dependencias para legos, los hornos, y demás dependencias. que se articulaban en torno a un claustro principal. Hubo otro claustro que pudo servir de refectorio de los monjes del cual no queda nada en pie.
Lo que queda del claustro, o su esqueleto es del siglo XVII dicen que de estilo herreriano, tampoco se aclaran mucho los expertos en esto de los estilos, es muy austero y utiliza dos pisos, de llos solo las arcadas de dos laterales, y el resto desaparecido. La labor de recuperación ha consistido principalmente en la consolidación de estas arcadas para que se mantengan en pie.















































Cúpula de un horno
Boca de un horno


Los voluntarios

































 Casi al final rosa nos comenta que en una zona cuyo acceso está restringido por motivos de seguridad hay dos veneras o conchas de Santiago. Pasarían por aquí los peregrinos? Más de uno seguro que sí. Y más de uno sería acogido en las dependencias monacales. Seguro que sí.
Santa María de Rioseco (Memorias de Burgos)

Y esto es todo
Hasta la próxima
Salú pa tós









3 comentarios:

  1. Hola Pedro. Accidentalmente he borrado tu comentario. He modificado la entrada haciendo referencia a la propiedad de Francisco Azquiaga y familia y un enlace al blog 7merindades donde explica la historia del personaje y la adquisición de las propiedades del monasterio.
    Saludos.
    Elias Arana

    ResponderEliminar
  2. Me gustaría saber si quintanajuar fue comprada por la familia Arqueada en la desamortización

    ResponderEliminar
  3. Siento decirle que desconozco las condiciones y las pertenencias que compró la familia Azquiaga en la desamortización. Si que parece ser que se repartió en lotes y lo primero en ser adjudicadas fueron las propiedades más golosas como molinos y tierras más productivas, pero desconozco en que lote se integraría quintanajuar, que se encuentra a cierta distancia del monasterio.

    ResponderEliminar