miércoles, 21 de octubre de 2015

46.- Hórreos en el Pirineo El valle de Aezcoa.





Como todavía el día es largo vamos a ir un poquico mas lejos de lo habitual. Vamos al Pirineo Navarro junto a la frontera con Francia un poco al este de Roncesvalles. Domina este valle el río Irati, que recoge las aguas del bosque de Irati, aunque hay quien le llama selva. De este territorio salío durante mucho tiempo madera para la construcción  de los barcos de la armada.

 
Fabrica de armas de Orbaiceta
 Territorio codiciado en sus tiempos por los reyes franceses debido a la existencia de minas de hierro y abundancia de madera para la instalación de ferrerías donde se fabricaba munición para cañones como en la Fábrica de Orbaiceta .

También hubo otra fábrica cerca de Eugui en el Quinto Real







En otros tiempos también se utilizó el cauce del río para tranportar troncos río abajo hsta Zaragoza o incluso más allá dependiendo de donde se vendieran.
Esta zona es muy lluviosa y para conservar el grano y otros alimentos a salvo de la humedad, y de los roedores se construían fuera de las casas unos almacenes, que ni más ni menos es lo que significa la palabra hórreo. Aquí los llaman garea o garaia que significa en alto.












Estas fotografías fueron tomadas el verano del año pasado en las localidades de Orbaiceta y Aria.
Pero teníamos el gusanillo removiéndose en las entrañas y nos pedía volver así que nos escapamos a Aoitz que es un poco como la capital administrativa de la zona. Después del consabido almuercico y de dar una vuelta por el pueblo intento sacar fotos pero vuelvo a tener problemas con la cámara. Pues a aguantarse. Pero no nos vamos air y volvermos otro día pues hemos visto que puede salir un buen reportaje. Y como no tenemos ganas de volver subimos por la carretera nueva dirección Arive en la parte de arriba del río. Aquí está situado el valle de Aézcoa y la cabecera del río Irati compartida con el valle de Salazar. Ocho o diez pueblos pequeños esperan nuestra visita y por supuesto el paisaje , que se encuentra en pleno cambio otoñal reclaman nuestra atención. Manchas amarilas y rojizas de arces motean el verde de las hayas que ya empiezan tambien la muda cromática antes de la caída de la hoja, jirones de nieblas recorren las laderas y si nos descuidamos puede que hasta nos mojemos. 


 
Fábrica de armas de Orbaiceta
   Subimos primero hasta la fábrica de armas de Orbaiceta, Bueno, hasta las ruinas, que es lo único que queda. Luego dimos una vuelta por Orbaiceta pero no pude sacar fotos y después......

Subimos a Aria por una empinada cuesta y nos encontramos con esto.    
Al final decido pasr la micro SD al móvil, para probar retirándolo del adaptador y veo que funciona, así que las fotos las hago con el teléfono. El problema principal es que como no dispongo de zoom no puedo acercarme a los detalles como me gustaría pero las fotos no han salido tan mal como esperaba.   
Estas fotos de abajo son de Aria


Añadir leyenda

Observamos la estructura de soporte sobre columnas con tornarratas. La parte de abjo se utilizaba para guardar el estiercol y la de arriba disponía de una serie de compartimentos para los distintos granos. Se encuentran al exterior de las casas, exentos de éstas y sin cercas o paredes alrededor.
Añadir leyenda
Añadir leyenda
El pueblo se encuentra acostado sobre una empinada ladera orientada hacia el sudeste. Caminamos poco apoco por sus empinadas calles dominando desde la calle de arriba las calles que quedan más abajo.

Añadir leyenda
Añadir leyenda

Los empinados tejados facilitan la evacuación de la nieve, abundante por estas zonas en periodos invernales.


Añadir leyenda

 

Abandonamos este pueblo para dirigirnos a Roncesvalles donde vamos a comer. ya sabemos el sitio donde nos van a servir buena comida, abundante ya a precios razonables. No somos de grandes lujos, con una buena ensalada, y un excelente platico de cordero al chilindrón, nos es más que suficiente. Cuando nos leen la lista de postre, tenemos..... Cuajada.... No sigas, cuajada y café. No nos hace falta mucho más..... un ratico de sobremesa y a emprender camino de vuelta. Hemos disfrutado de un paisaje excelente, con una temperatura suave y no nos ha llovido, ¿qué más queremos?.
 Para volver en vez de bajar por el Irati vamos a bajar por el Urrobi, afluente de este. Aquí en el fondo de un valle estrecho está reventando el otoño, la variedad vegetal de ribera expone sus mil tonos desde el verde aún presente al rojizo de los arces, los amarillos y ocres de las hayas que nos sorprenden aún más cuando les da el sol. Pero el día aún nos guarda una sorpresa, para mí no, que ya lo se pero si para mi acompañante que desconoce un poco estas tierras.  
Llegamos a un cruce y seguimos 2 km por un camino asfaltado, ahí tenemos un pqueño pueblo, donde no se cuantos viven pero supongo que los cuento con los dedos de una mano. El lugar se llama Lusarreta. 
Aquí nos espera un hórreo pero de una factura totalmente diferente. Es de piedra de sillería y está soportado sobre arcos de medio punto.
Las fotos son del año pasado, saqué alguna con el teléfono pero me gustan más éstas


Hórreo de Lusarreta





Después de hablar un momento con los vecinos, uno de ellos parco en palabras volvemos por la pista a la carretera. Comienza a llover, más intensamente según nos vamos acercando a casa. La jornada ha sido provechosa y nos sentimos satisfechos.
Lusarreta
Hasta la próxima.
Salú pa tós.






































Horreos en navarra (rutas navarra)




Horreos en el Valle de Aezcoa

No hay comentarios:

Publicar un comentario