domingo, 5 de abril de 2015

18.- Por donde pastaban los dinosaurios Enciso y las Ruedas de Enciso

Enciso



Hoy hemos pensado ir a la Rioja Baja. Siguiendo el río Cidacos aguas arriba de Peroblasco se encuentra Enciso. Una comarca, antigua propiedad de los duques de Medinaceli, donde en el siglo XVIII  pastaban miles de ovejas que permitieron la creación de un emporio industrial basado en el tejido de la lana y donde hace unos 200 millones de años, casi nada, pasearon por aquí unos animales llamados dinosaurios que dejaron sus huellas marcadas en la roca. Una villa que sobrevive, y siete aldeas  unas despobladas y otras con escasos habitantes que se resisten a desaparecer.


Restos del castillo de Enciso


Enciso se recuesta en una ladera, mirando al sureste, en la margen izquierda del Cidacos. Tiene dos iglesias, un castillo y dos puentes. Y una calle real que la recorre de punta a punta. Cuestas empinadas nos llevan hasta la iglesia y las ruinas de un castillo que vivió mejores tiempos y del que apenas alguna pared altiva nos saluda. Dicen que fueron los moros quienes lo construyeron.







Situado a medio camino entre Arnedillo y Yanguas, controla con su puente el paso hacia Cornago, y el antiguo camino hacia San Pedro Manrique ambos en el valle del Linares. Por otro lado es punto clave en el acceso a la meseta desde el valle del Ebro.  Pero el negocio de la lana empezó a decaer con el inicio de la industrialización y el trazado de vías férreas. Las industrias se trasladaron a Arnedo y a la capital. En verano vienen los turistas pero el invierno es otra cosa. Cuando se acortan los días y llega el frío la gente se recoge antes y sale menos.
Enciso tenía fama por sus tejidos y por sus mantas. Telares y molinos, batanes y tintes daban ocupación a sus gentes. Los molinos pararon sus ruedas y los telares se fueron al llano junto al camino de hierro. Y muchas de sus gentes tras ellos.




Enciso




Las Ruedas de Enciso


Un día decidimos acercarnos hasta las Ruedas de Enciso. Pensábamos que subiendo por la parte de arriba podríamos llegar en coche. Varias piedras de tamaño considerable tras una valla nos lo impidieron. Alternativa si queríamos verlo, ir a pie, unos dos kilometros y medio y la vuelta. La alternativa no era mala pero hacía calor, era ya mediodía pero así lo hicimos y mereció la pena. El lugar había sido expropiado  y de un día para otro los pocos vecinos que había tuvieron que salir de ahí.





Al cabo de media hora de andar, y de parar a observar las choperas y el agua vimos el pueblo a la vuelta de un recodo de la carretera.










La primera casa que encontramos fue esta. Nos dio la impresión que en su día ejerció de bar o sitio de reunión habitual de los vecinos. Una postal en la puerta, parecía que eso ya no cabía en el equipaje y ahí quedó.









Iglesia de los remedios Las Ruedas de Enciso
Una cosa nos parecía extraña. La torre o el campanario de la iglesia es una delas últimas cosas que desaparece en un pueblo. Y no la veíamos por ningún lado. Más tarde nos enteraríamos que para facilitar el paso de los camiones de la obra  del embalse, simple y llanamente la hicieron desaparecer desde los cimientos. Como dice la Biblia no dejaron piedra sobre piedra.




Nos dirigimos calle abajo hasta el río.la única calle del lugar. Silencio. Solo el aíre que meneaba las choperas y el zumbido de unas abejas. Ni vacas ni cencerros. Solo nuestras voces y nuestros pasos buscando rincones.
Tejados caídos, puertas rotas. La maleza todavía no se ha adueñado de la calle, pero pronto lo hará hasta que derriben las casas. Alguna aparecía muy bien cuidada, con la fachada encalada de obra reciente.







 Bajamos hasta el río donde parecía me habían puesto a propósito una chopa llena de setas. Almuerzo a la vista. Todavía quedaba alguna vereda al lado del río pero ya la maleza se hacía notar y dimos media vuelta.




Al lado de la puerta quedó el puchero, y el porrón en la ventana ofreciéndonos su último trago. Y la silla en medio de la plazuela para que descansáramos a la fresca . Y nosotros volvimos por la calle arriba.





Las Ruedas de Enciso (Forocoches)

 Pueblos deshabitados, las Ruedas de Enciso (Faustino Calderón)

Las ruedas de Enciso (raimon)

pueblos abandonados (pueblo social)

Hasta la próxima :
Salú pa tós.







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